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Ago16

De Pruebas: Álbum digital de Saal Digital

No, hoy no os traigo una fotografía nocturna, de hecho no os traigo fotografía alguna, hoy os traigo una prueba, la de un álbum digital. Las empresas usan varias estrategias de cara a promocionar su imagen, su marca y sus productos. La más habitual suele pasar por pagarle a alguien relativamente popular e influyente para que te venda algo en base a la credibilidad que depositas en él. Afortunadamente Saal Digital usa una fórmula más honrada y valiente.

Cualquiera puede solicitar una prueba de sus álbumes tras rellenar un par de datos y recibir un cupón con el que obtener el producto para poder evaluarlo personalmente y comentar sus impresiones (nunca mejor dicho) en su blog o red social favorita. Allá vamos con la mía.

No quiero hacer una review típica con sus pros y sus contras o acabando con una puntuación. Es algo que hacía cuando escribía en blogs y nunca acabó de gustarme. Prefiero contaros sin más, de manera llana y coloquial lo bueno y lo malo intercalando la información.

Los álbumes digitales en Saal Digital, al igual que en otros servicios conocidos como podría ser Hofmann, se configuran a través de un software propio en el que se pueden crear y guardar proyectos y que, gracias a su gran número de plantillas, es extremadamente fácil de usar y poderoso en cuanto a opciones. Además avisa de posibles problemas conforme seleccionas opciones. Por ejemplo salta un aviso si elijes una portada en mate que dice que podrías tener problemas con el color negro. Un punto a su favor.

Existe, si no me equivoco, la posibilidad de realizar una maquetación fuera del programa usando herramientas como InDesign  y luego importar los pliegos al mismo. Para todo ello tenéis información en la “Zona Pro” de la web. Ahí veréis márgenes, tamaños y demás información necesaria para una correcta elaboración. Todo esto para usuarios avanzados.

Una vez creado el álbum, que en mi caso ha sido un álbum digital 28 x 19 cms con tapa brillante sin acolchar y 26 páginas interiores con acabado brillante también, el programa procede a subir al sistema las fotografías y tu pedido pasa a la cadena de producción. Es el paso previo al primer y creo que gran punto negativo: el envío.

En mi caso el tiempo entre entrar el álbum a producción y estar listo fue mínimo. Creo recordar que entró el lunes por la mañana y al día siguiente, martes, ya estaba listo para ser enviado. El problema es que en 2016 un producto tarde una semana en llegar desde Alemania. Vale, sí, es una mierda de problema comparado con las guerras y el hambre en el mundo pero estoy analizando el conjunto del producto en un contexto.

Si yo hoy pido algo a Amazon mañana lo tengo en casa. Quizá la culpa es de que estamos malacostumbrados a querer algo y tenerlo inmediatamente. Sea como sea me parece un poco excesivo un envío de una semana y no sé si la solución sería crear una sucursal en España que imprima, pasarle trabajo a algún laboratorio o buscar un contrato con otra empresa de logística, ni idea, es cosa de Saal Digital pero, insisto, 4,95€ de gastos de embalaje y envío de una semana no me gusta. Un punto en contra.

Desde Alemania a España se hace encargo del envío DHL y aquí, en territorio patrio es Correos quien asume la entrega. El seguimiento desde la web de Saal Digital es inmejorable. En un link tienes información sobre el estado del pedido en la cadena (preparación – producción – envío…) y los números de seguimiento tanto de DHL como de Correos. Fenomenal.

El embalaje, por cierto, muy correcto. El libro viene envuelto en un plástico protector denso que da sensación de seguridad y éste a su vez en una suerte de sobre de cartón.

La primera impresión al tener el álbum en la mano es muy buena, la portada con una panorámica mía del Acueducto de Segovia se ve genial y no parece que deje huellas. Las esquinas bien rematadas. El pliego de páginas impresas viene pegado a las tapas desde la primera fotografía, es decir sin guardas (las páginas que suelen ir entre el interior de la tapa y la primera hoja impresa). El libro abre en 180 grados, lo que es genial para imprimir una panorámica a doble hoja.

Mi álbum ha llegado con un problema relativamente importante. El álbum viene combado, no sé si es un problema de producción o de almacenaje. Lo típico que lo colocas mal en una pila de libros y cogen formas. Lo veréis bien en la fotografía apoyado sobre una mesa plana. Una de las esquinas vuela.

Para tenerlo en casa no es ningún problema, a mi no me molesta especialmente (en realidad sí porque soy muy tiquismiquis pero digo que no para no parecer un loco). Lo cierto es que yo a un cliente no le entregaría un álbum combado, así de claro y sencillo. Es mi primer álbum con Saal Digital y no os puedo decir que sea un problema de producción porque no lo sé, a mi me ha llegado así y, repito, para un cliente no me vale. Para tener en casa va sobrado.

Las hojas impresas se ven estupendas. Desde la web de Saal Digital puedes descargar los perfiles de color de los distintos productos para que veas en tu pantalla cómo sería el resultado y poder ajustar en consecuencia. Yo no me he molestado en hacerlo, la verdad. Tengo el monitor calibrado con el X-Rite i1 Display Pro y lo cierto es que la reproducción de color es fidedigna. Ninguna queja con el papel, el color o el detalle, lo veo estupendo en conjunto.

Los precios de Saal Digital son realmente atractivos y la calidad de los acabados está por encima del coste. Yo ya había usado este laboratorio para imprimir copias sueltas y quedé muy contento con el resultado así que no esperaba menos. Para un acabado más serio o para un cliente podéis pagar para la eliminación del código QR que aparece en la última página y en la contraportada. De hecho si es para un cliente no es que podáis hacerlo, es que deberíais hacerlo. Como veis, para la prueba, he optado por dejarlo.

Teniendo en cuenta el tipo de producto y el precio del mismo el resultado es realmente bueno. Me quedo con mal sabor de boca por lo de la tapa combada y puesto que he leído otros análisis y en ninguno aparece tal defecto entiendo que ha sido mala suerte, que le tenía que tocar a uno y me ha tocado a mi. Ya me podía haber tocado el euromillón, carajo.

Obviando eso y el problema de mi impaciencia (sí, muero por esperar una semana) quedo contento con el resultado. Mostrar las fotografías en papel no tiene absolutamente nada que ver con hacerlo en una pantalla por muchas K que sea capaz de reproducir. Os animo a imprimir vuestra fotografías, aquí o donde os de la gana, pero hacedlo, es otro nivel.

Arriba, en la primera línea, tenéis el link para solicitar una muestra a Saal Digital porque da igual lo que leáis y a quién leáis. Nadie mejor que uno mismo para comprobar los resultados.

3 Comments

  1. Pilar Flores

    Muchas gracias por toda la información que nos das. Voy a intentarlo ahora mismo!

    1. Miguel Ángel Ordóñez

      Suerte con tu prueba. Ya contarás qué tal 🙂

  2. Pilar Flores

    De momento estoy esperando la respuesta de Saal Digital .
    Pero si, cuando haya hecho mi libro lo comentaré en mi blog, claro.

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