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Ago14

Perseidas 2016 – Primera Parte

Aunque es cierto que últimamente estoy centrando mi fotografía en el ámbito de la noche cual sonámbulo sonado a una cámara amarrado, no lo es menos que la primera publicación de la web fue precisamente de fotografía nocturna. Más que una moda pasajera espero que sea un un paso en firme hacia el descubrimiento de un campo en el que me acabe encontrando más cómodo que en el resto.

Este año volví a salir en busca de las Perseidas, las famosas Lágrimas de San Lorenzo aunque el que acabe llorando, por frustración, sea el que intente volver a casa con la cámara repleta de estrellas fugaces.

En esta ocasión, como hace ya unos años, nos fuimos a fotografiar las Perseidas a Villaluenga del Rosario. A la ya habitual compañía de Luis Miguel Rodríguez y Eli sumamos al grupo a María, Montse, Luis, Juan y Sergio con lo que nos quedó un grupito interesante para bajar a los Llanos del Republicano una noche complicadísima por el fuerte viento que tuvimos que soportar.

Perseidas vimos muchas, sí, pero todas con una desconcertante habilidad para esquivar nuestros encuadres. Cosas del azar. Una vez allí abajo, a unos dos kilómetros del coche y azotados por el citado viento que hizo bajar la temperatura considerablemente solo podíamos hacer dos cosas: renunciar o aguantar como jabatos hasta perder la cabeza… y ya os digo que aun no la hemos encontrado (la cabeza).

La Luna estuvo pintando de luz el paisaje hasta que dieron las 2:00 de la madrugada, así que mientras bajaba estuvimos coqueteando con unas nubes que dejaban verse por el horizonte y con algunos de los muchos árboles solitarios. Especialmente interesante éste que crece de lado a las faldas de un pequeño cerro.

Empezamos a perder la esperanza de salir de allí con alguna estrella fugaz en la cámara cuando ya pasadas las 2:00 y con la oscuridad más completa imponiendo su ley en el valle seguíamos abrazándonos a los árboles. Lo más parecido a una perseida fue algún avión que tuvo a bien hacernos un guiño.

Dicho esto no hubiese cambiado la noche que pasamos por una estrella fugaz. Al menos volví con Las Pleiades. Habrá que repetir.

1 Comment

  1. […] íbamos a confiar la suerte a una sola noche y como en el primero de los intentos no conseguimos volver con ninguna estrella fugaz en la tarjeta de memoria decidimos regresar al […]

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